TESOROS Y COLORES | VOL. 5 NO. 5 Download PDF

Las huertas orgánicas son un excelente medio para promover el aprendizaje y la valoración de la naturaleza. Sin embargo, cuando se trabaja en una huerta con preescolares, siempre es importante recordar la seguridad. Veamos algunas sugerencias:
Comenzar sobre bases seguras
Ubique la huerta lejos de las áreas de recolección de basura, sistemas sépticos y otras fuentes de contaminación.
Antes de cavar, consulte a la empresa de servicios públicos correspondiente, para asegurarse de evitar cables de electricidad y cañerías de agua o gas.
Evite usar ciertos materiales de construcción: la madera tratada puede contener cianuro y los neumáticos pueden impregnar la tierra con petróleo.
Para sostener las plantas, use estacas que sean más altas que los niños, pues, si son más cortas, pueden lastimarse los ojos.
Elimine las plantas que puedan irritar la piel, tal como la hiedra venenosa y todas las que tengan elementos tóxicos.
Usar las herramientas con sabiduría
Consiga herramientas de tamaño apropiado para los niños y enséñeles a utilizarlas adecuadamente. Asegúrese de que estén en buenas condiciones (por ejemplo, que las asas de madera no tengan astillas).
Después de usar las herramientas, guárdelas siempre en un galpón cerrado con llave.
Usar tierra y agua apropiadas
Analice el suelo para verificar que no tenga toxinas tales como plomo o pesticidas. Lleve una muestra al Departamento de Salud de su condado o a una oficina de extensión para que realicen los análisis, y guarde copia de los registros.
Asegúrese de que toda el agua que use en la huerta—para regar las plantas, enjuagar los productos o lavarse las manos—sea potable.
Vestirse de manera apropiada
Asegúrese de que los niños usen los siguientes accesorios:
un sombrero de ala ancha y calzado fuerte o botas de lluvia, para que puedan ensuciarse y embarrarse;
guantes de jardinería lavables que los protejan para que no se arañen con los tallos y las hojas (lave periódicamente los guantes para eliminar los aceites vegetales que pueden irritar la piel);
protector solar de amplio espectro con un factor de protección de al menos SPF 30.
Hablar sobre la seguridad en la huerta
Enséñeles a los niños que en la huerta nunca deben comer nada sin pedirle permiso primero a un adulto.
 Elabore junto con los niños algunas reglas tales como “Lavarse las manos después de trabajar en la huerta”. Haga pósteres con las reglas, lamínelos y cuélguelos cerca de la huerta, y hable con los niños periódicamente sobre las reglas.
Comunicarse con las familias
Explique a las familias su plan de trabajar en una huerta; responda a sus ideas, preguntas e inquietudes; e invítelas a participar.
 Pregúnteles si sus hijos tienen alguna reacción alérgica a picaduras de insectos, plantas, frutas o vegetales. Prepare una lista, con las opciones de tratamiento pertinentes.
Recursos sobre jardinería
Asociación Nacional de Jardinería—www.garden.org y
www.kidsgardening.org
Departamento de Agricultura de los Estados Unidos – Sugerencias sobre seguridad de los alimentos para huertas escolares —www.fns.usda.gov/cnd/Guidance/foodsafety_schoolgardens.pdf
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