Todos los niños merecen seguridad: Una declaración de la Asociación Nacional para la Educación de la Primera Infancia (NAEYC)
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Durante 100 años, NAEYC ha promovido el desarrollo saludable y el aprendizaje de todos los niños pequeños. Hemos trabajado para asegurar que cada niño tenga las bases que necesita para desarrollarse plenamente, y para ayudar a establecer los cimientos de la profesión que cumple con esta promesa.
Hoy alzamos la voz porque los niños a quienes servimos están en crisis.
Lo Que Estamos Presenciando
En todo el país, los niños pequeños están siendo afectados por las acciones de control migratorio. Ellos están siendo detenidos bajo custodia federal. Están presenciando redadas de agentes armados en sus escuelas, guarderías y hogares. Están viendo cómo se llevan a sus padres sin previo aviso. Están quedando atrás cuando sus cuidadores son detenidos y deportados.
En Minnesota, niños de tan solo 2 y 5 años han sido detenidos junto con sus padres durante actividades cotidianas, como regresar a casa desde el preescolar o el supermercado. Las escuelas han tenido cierres de emergencia, estudiantes y educadores han sido rociados con gas pimienta, y maestras de primera infancia han sido arrestadas frente a sus de clases. A nivel nacional, más de 3,800 niños—incluyendo bebés—han sido ingresados en centros de detención migratoria durante el último año, y más de 100 niños han sido documentados como abandonados sin sus padres debido a acciones de control migratorio, aunque el número real es seguramente mayor.
Esto no es algo abstracto. Estos son los niños en nuestros programas, nuestras familias, nuestras comunidades.
Lo Que Nos Dice La Ciencia Del Desarrollo Infantil
La ciencia del desarrollo en la primera infancia es clara: las experiencias tempranas moldean el cerebro, la salud y el futuro de los niños. El estrés tóxico—la activación prolongada de los sistemas de respuesta al estrés en ausencia de relaciones protectoras—altera la arquitectura cerebral, perjudica el aprendizaje y aumenta el riesgo de enfermedades crónicas a lo largo de la vida. La separación repentina de un cuidador principal es una de las fuentes más significativas de estrés tóxico que un niño pequeño puede experimentar.
Los niños no necesitan ser directamente afectados para sufrir daño. Vivir en un clima de miedo—donde un padre podría no volver a casa, donde agentes armados podrían aparecer en la escuela—crea las condiciones para un estrés crónico que socava el desarrollo saludable. Los niños no pueden aprender ni desarrollarse plenamente cuando no se sienten seguros.
Lo Que Estamos Solicitando
Hacemos un llamado a los funcionarios federales, estatales y locales para que implementen protecciones inmediatas para los niños:
- Proteger las escuelas y los entornos de cuidado infantil. Las escuelas y los programas de aprendizaje temprano deben seguir siendo espacios seguros donde los niños puedan aprender sin miedo. Las acciones de control migratorio no deben ocurrir en o cerca de escuelas, programas de cuidado infantil u otros lugares sensibles.
- No detengan a niños. Los niños pequeños nunca deben ser retenidos en centros de detención migratoria. Las condiciones documentadas en estas instalaciones—nutrición inadecuada, atención médica limitada, falta de actividades apropiadas para su edad—son incompatibles con un desarrollo infantil saludable.
- No utilicen a los niños en operaciones de control migratorio. Los informes de niños siendo utilizados para hacer salir a familiares de sus hogares son profundamente preocupantes. Los niños nunca deben ser usados como herramientas en acciones de control migratorio.
- Garanticen que las necesidades de cuidado infantil prevalecen sobre cualquier acción de control migratorio. Ningún niño debe quedarse sin un cuidador seguro y conocido.
- Proveer apoyo para los niños y comunidades afectadas con un enfoque informado en el trauma. Se deben destinar recursos federales y estatales para apoyar servicios de salud mental para los niños que han experimentado o presenciado acciones de control migratorio, y para los educadores y comunidades que los apoyan.
A Nuestros Miembros y a la Comunidad de Primera Infancia
Sabemos que las educadoras y los educadores de primera infancia están en la primera línea de esta crisis. Ustedes están cuidando a niños que tienen miedo. Están apoyando a familias que están aterrorizadas. Están tratando de crear salones de clase seguros y que brinden cuidado en circunstancias que no se sienten nada seguras.
Las vemos. Estamos con ustedes.
NAEYC está comprometida a proporcionar recursos para apoyarles a ustedes y a los niños bajo su cuidado.
Alentamos a las educadoras y los educadores a continuar creando entornos de aprendizaje donde cada niño se sienta visto, valorado y seguro. Mantengan las rutinas. Validen los sentimientos de los niños sin aumentar sus miedos. Sepan que su presencia constante y cariñosa importa ahora más que nunca.
Nuestro Compromiso
Cada niño merece seguridad, estabilidad y la oportunidad de aprender y crecer. Cada niño merece adultos que protejan su derecho a una infancia saludable. Esta no es una posición partidista. Es el fundamento de nuestro trabajo y la razón por la que nuestra organización ha existido durante 100 años.
Continuaremos hablando con claridad sobre lo que nos dice la ciencia del desarrollo infantil. Seguiremos abogando por políticas que protejan a la infancia. Continuaremos apoyando a los educadores y familias que cuidan, crian y educan a los niños pequeños cada día.
El bienestar de los niños no es negociable.
Michelle Kang, directora ejecutiva de NAEYC
Tonia Durden, presidente de junta directiva de NAEYC